¿Tú ya hablas el lenguaje del futuro?

Vivimos en un mundo rodeado de inteligencia artificial, realidad virtual y aumentada, machine learning, robótica, autos eléctricos, aviones, motos e incluso autobuses autónomos no tripulados. Se nota que de a poco la tecnología ha entrado en más áreas de nuestras vidas para facilitar y automatizar procesos manuales.

Pero, ¿qué hay detrás de todos estos inventos y de las innovaciones que se desarrollarán en las próximas décadas? En poco tiempo tendremos la capacidad de imprimir en 3D desde ropa y zapatos, hasta los órganos del cuerpo. Todas estas innovaciones existen y prácticamente están en casi todas las industrias, sectores, profesiones y oficios, sin embargo, ¿cómo nos aseguramos de usar la tecnología para nuestro bienestar? 

La realidad es que en los próximos años y décadas, los creadores de las tecnologías más novedosas serán personas con conocimientos técnicos, que desarrollaron las habilidades correctas para hablar el lenguaje de la tecnología, y no me refiero a saber usarla, sino a saber crearla. 

Y este proceso creativo se enciende y se queda contigo cuando te enseñan a codificar en la escuela. Así de sencillo: aprender a programar te da la posibilidad de crear el mundo del mañana. 

Todas las tecnologías se inventaron por mentes que entendían la lógica de la tecnología. Mentes brillantes que desarrollaron un pensamiento crítico y empático para detectar los problemas sociales, pero además tenían las herramientas correctas para proponer soluciones innovadoras con el potencial de mejorar la calidad de vida de las personas. 

El lenguaje del futuro -y del presente- es la codificación. No importa si tus hijos o alumnos deciden ser ingenieros, médicos, docentes, comerciantes, abogados, contadores…cada profesión estará acompañada de algoritmos o códigos, que probablemente realizarán buena parte de sus labores diarias.

Enseñar a los niños programación desde el nivel básico, les da herramientas para resolver los problemas del futuro y los prepara para pensar de manera analítica y proponer respuestas a situaciones que aún no se conocen. 

Cuando un niño aprende a programar, además de enseñarle el lenguaje del futuro, aprende a desarrollar empatía, tolerancia a la frustración y resiliencia, pues constantemente se expone a la prueba y error, pero también se entusiasma de intentar de nuevo, trabaja en equipo y piensa de manera crítica y colaborativa para proponer la mejor solución. Saber programar te da los conocimientos para beneficiar al mayor número de personas con el menor trabajo / código posible. 

En los próximos años utilizaremos la tecnología que otros desarrollen, sin embargo, México no se ha destacado por ser un país creador, se ha quedado solo como consumidor de estos avances tecnológicos, pero eso podría cambiar en cualquier momento. 

Actualmente hay pocas empresas que desarrollan software a nivel nacional, pero las que existen, lo hacen extraordinariamente bien, y aunque su sede principal está en el extranjero, cada vez surgen más compañías y grandes industrias que confían algunos de sus procesos para ser diseñados e ideados por sus equipos en México.

Si aprendemos a hablar el lenguaje del futuro, nuestro país podría transformar su economía en pocos años. Sin embargo, el 98% de las escuelas en México no enseñan a programar. Para cambiar las cifras primero se necesita un cambio de mentalidad, así como la apertura y la ganas de innovar dentro del aula.


Tan sólo este año existe un déficit de 1 millón 400 mil programadores en Estados Unidos, vacantes con sueldos que están 60% por encima de los ingresos promedio de un profesionista de otras carreras. ¿Qué pasaría si decidimos educar a nuestras nuevas generaciones en este lenguaje del futuro? ¿Qué oportunidades de crecimiento profesional y económico surgirían al enseñar código en todos los programas educativos?

El futuro debe ser emocionante y mejor que el pasado, por esa razón hay que estar preparados y ofrecerles a las generaciones actuales las mejores herramientas para innovar y crear soluciones que nos ayuden a construir una mejor sociedad.

Si quieres empezar a cambiar el mundo desde la educación ¡queremos ayudarte! escribe a info@clublia.com para conocer nuestros programas y las herramientas que ofrecemos para generar innovación en dentro del aula, pero también en las empresas.

Por Lourdes Ibáñez, CEO de Club LIA