En los últimos tiempos la figura de mujer en la sociedad ha cambiado drásticamente, hoy por hoy las mujeres hemos ganado nuestro lugar en un mundo cambiante, somos mujeres, madres, profesionistas, amigas, estamos empoderadas y ¡el mundo es nuestro!

Hoy podemos ser lo que nosotras queramos, no existe límite para nosotras, hemos luchado por nuestro lugar y no hemos dejado nada de lado. Si bien anteriormente el rol de la mujer se destinaba al cuidado de los hijos y el hogar y era lo socialmente correcto, ahora seguimos queriendo ser las mejores madres pero también la mejores profesionistas, maestras, directoras, empresaria, ejecutivas y las mejores amigas, además de siempre estar bellas, hacemos una infinidad de cosas para lograrlo y  con ello solo logramos tener jornadas laborales de 168 horas, porque en nuestro afán de ser las mejores, trabajamos incansablemente para cumplir eficazmente las responsabilidades asignadas.

Desde que abrimos nuestros ojos estamos cumpliendo una serie de tareas que no parecen terminar, desde hacer los desayunos más nutritivos, hasta enviar los correos pendientes de la oficina, sin dejar los 5km. que debemos  correr por que también tenemos que cuidar nuestra salud… a que nos lleva esto, muchas mujeres estamos sufriendo el síndrome de ¨burnout¨ es decir estamos tan cansadas agobiadas que nuestro cuerpo responde  cuando ha estado sometido a un periodo de estrés intenso y prolongado, tanto desde el punto de vista físico como emocional. 

En esa búsqueda de ser las mejores mamás, profesionistas y mujeres, nos enfocamos en lograr el éxito, pero acabamos agotando nuestras energías, y vamos perdiendo el sentido de las cosas por no tener el control de muchas de ellas, Creamos ese deseo de serlo todo a la vez, lo que provoca un gran desgaste y, por supuesto, un gran estrés, pero todo tiene solución.

¿Cómo podemos evitar este problema?

  • Prioriza las tareas del día. Aprende a jerarquizar las tareas y prioriza aquellas que sean realmente importantes. Si al final del día no has hecho todo lo que tenías programado en tu agenda, no te agobies. No es necesario que seas una súper mamá.
  • Reserva unas horas solo para ti. Con los niños, es difícil encontrar tiempo para ti, pero si no te lo propones, siempre terminarás relegándote a un segundo plano. Por tanto, asegúrate de reservar algunas horas para relajarte. Puedes dedicarlas a lo que más te apetezca, como ver una buena película, leer, cenar en pareja o darte un baño relajante.
  • Pide ayuda. No tiene nada de malo apoyarte en las personas más cercanas, como tu pareja, padres o amigos. De hecho, si repartes las tareas del hogar de manera más equitativa tendrás más tiempo para ti, estarás más relajada y la relación con tu familia mejorará. También puedes plantearte contratar de vez en cuando a una canguro o a una empleada doméstica que te eche una mano.
  • Asume un estilo de vida más sano. El estrés no solo es un problema emocional, sino que también está determinado por tus hábitos de vida. Llevar una dieta sana, practicar actividad física y aprender técnicas de relajación te ayudará a evitar el estrés.
  • Apóyate en la tecnología. Hoy el mundo es más sencillo ya que existen infinidad de aplicaciones en donde podemos encontrar desde comida, ropa, ubicaciones, doctores, pedir el súper, la  limpieza,  apartar la clase en el gimnasio,  hasta conseguir ese disfraz imposible de encontrar, no tenemos por qué sufrir más.

Así con estos sencillos pasos podemos empezar a vivir y disfrutar cada momento que la vida nos ofrece, lo importante es la calidad de amor y cuidado que les damos a nuestros hijos, sin ser perfectas porque la vida es buscar la felicidad constante.

Por: Arlen Becerra Coach Académico Club Lia

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