El impacto de las diferencias generacionales en la innovación

El desarrollo de la innovación en las organizaciones debe considerar tanto la cultura organizacional, como las diferencias generacionales que conforman esta cultura. Reconocer estos factores facilita un entorno más adecuado para innovar en las empresas y en las instituciones.

Pero antes de entrar en este tema, me gustaría aclarar que la innovación no es el resultado de un  genio solitario al que se le ocurrió una gran idea, más bien es un proceso colaborativo, donde varias personas contribuyen en la implementación de nuevas ideas.

La innovación es una gran estrategia para lograr los objetivos corporativos y los equipos diversos son muy importantes para lograr este proceso, por eso es importante incluir personas que desafíen el status quo, sin importar su edad, pues de ahí puede salir la próxima gran innovación.

Sin embargo, nuestra capacidad para trabajar de manera colaborativa a menudo se ve afectada por un tema generacional que cada vez se hace más evidente en las empresas. Estas diferencias generacionales afectan la cultura, el entorno laboral, las relaciones profesionales y en consecuencia: el proceso de innovación. ¿Por qué? porque cada generación tiene diferentes enfoques para trabajar individualmente y en colaboración, pero en lugar de verlo como un obstáculo, se necesita ser más conscientes de cómo usar estas estrategias para fortalecer el proceso de innovación.

No es lo mismo la forma en que un adolescente maneja una situación a la de un adulto de 50 años. Aunque en realidad, la forma en que un adolescente se expresa y se maneja a sí mismo es muy diferente a todas las demás generaciones. ¡Pero esa es otra historia!

A continuación les presento los cuatro tipos de de generaciones que pueden encontrar en las empresas: 

Old folks: son las personas que nacieron antes de 1945 y están jubilados o próximos a jubilarse. Aunque para muchos esta generación podría describirse como “anticuada”, también es una generación enérgica y entusiasta, muchos no quieren retirarse aún y están abiertos al cambio. 

Cuando se trata de innovación son mucho más independientes y quizá sienten que hay algunas mentes naturalmente más creativas que otras. Por lo tanto, incentivarlos a participar en un proceso de innovación a menudo les abre los ojos y los anima a compartir sus ideas sin miedo a ser rechazadas de inmediato.  

Los Baby Boomers nacieron entre 1946 y 1964. Este es quizá uno de los grupo más fuertes, ya que forman gran parte de la fuerza laboral actual. Muchos baby boomers buscan un avance profesional y la mayoría se está adaptando o se sienten cómodos con algún tipo de tecnología.

Cuando se trata de innovar también son pensadores muy independientes, y les cuesta ganar confianza a la hora de proponer, pues durante su historia laboral han visto muchas grandes ideas descartadas e incluso demasiada grilla política que ha impedido cualquier posibilidad de construir una cultura de innovación dentro de sus organizaciones. Es probable que necesites convencer a los Baby Boomers de cualquier esfuerzo nuevo para implementar una cultura organizacional de innovación en serio.

La Generación X nacida entre 1965 y 1979. Son la generación más pequeña en términos de números. Son el primer grupo en demostrar más independencia de pensamiento, son bastante leales a sus organizaciones y están dispuestos a escuchar nuevas ideas. La tecnología para ellos es una necesidad considerable y se muestran abiertos a la hora de adoptar las herramientas en tendencia. 

Cuando se trata de innovación están acostumbrados a trabajar de forma independiente y en equipo. Saben que todos pueden ser creativos, sólo necesitan estar informados y abrir sus mentes. Sin embargo, muchos han vivido malas experiencias corporativas al trabajar en culturas que no apoyan la innovación.

La Generación Y nació entre 1980 y 1998. Representan un número creciente de personas en la fuerza laboral, lo que ha ocasionado tanta discusión sobre el impacto que tienen en las organizaciones. Son excelentes en el análisis de causas porque preguntan y cuestionan todo el tiempo:  “¿por qué?” ¿y por qué no?”.

La tecnología siempre ha sido parte de su vida. Demandan equilibrio entre el trabajo y la vida personal y difícilmente son leales a alguna organización si consideran que no la merece. Tienen el mayor impacto en fomentar una cultura que apoya la innovación, y aunque son pensadores muy independientes trabajan bien en equipo y son más tolerantes. 

Cuando se trata de innovación están muy orientados a generar redes de trabajo para aprovechar la creatividad de todos. Están ansiosos por ver el cambio de cultura dentro de sus empresas.

La Generación Z son los bebés de la Generación X. Ellos están tan cómodos con la tecnología que a la edad de 2 años, la computadora y la tableta son sus juguetes favoritos. Habrá que preguntarnos cómo serán cuando lleguen a la fuerza laboral en unos 15 años.

En conclusión: para crear una cultura que apoye la innovación hay que tener en cuenta el impacto de las diferencias generacionales y asegurarse de satisfacer las necesidades de cada equipo de trabajo. Además, si se optimizan los esfuerzos de liderazgo obtendrá mejores resultados.

Si te interesa crear procesos de innovación dentro de tu escuela o en tu propia compañía: ¡nosotros te ayudamos! escribe a info@clublia.com para saber cómo lograr la innovación sin importar las diferencias generacionales.

Por Zulema Fernández/ Directora General Club LIA