¿Cuántas marcas mexicanas de auto puedes nombrar?, ¿de televisiones, electrodomésticos o computadoras?

Siendo que poseemos una de las culturas más ricas y creativas de la humanidad, y que somos mundialmente reconocidos por nuestro ingenio, esto se está perdiendo gradualmente, en éste y próximos escritos exploraremos el por qué y cómo recuperarlo.

Te advierto que tomaré un camino largo para un pequeño trago de agua, espero estas líneas te hagan reflexionar sobre lo que nos afecta el consumo y lo que nos podría beneficiar la creación en las aulas.

¿Te acuerdas lo que podías jugar con un gis, unas piedras y uno o dos amigos?, ¿cuantas versiones de juegos con canicas recuerdas?, ¿alguna vez construiste tu propio carrito de baleros o un fuerte con palos y sabanas? De seguro te acuerdas del juego del reloj con la cuerda para brincar…

Nuestros hijos y alumnos son extraños a muchas de estas y otras actividades en las que los niños de generaciones pasadas disfrutábamos dominando.

Confieso que yo mismo fui de los padres que soltaron dispositivos electrónicos libremente en casa, y “hasta parece que no hay niños” están conectados al mundo virtual. Hace unos años me di cuenta que mis hijos no sabían “jugar” con otros niños sin dispositivos.

Como alguien que conoce el poder del juego esto fue muy preocupante. Ya que el juego desarrolla en gran medida el poder creativo. Así como las artes y el deporte, el juego es indispensable en el desarrollo intelectual.

Creo firmemente que los dispositivos y plataformas digitales son una herramienta poderosísima en la educación; pero ello requiere de métodos y momentos.

Los dispositivos y plataformas pueden impulsar a la grandeza o nos pueden hundir en el fango depende del quien, como, cuando, etc.

Hoy las computadoras están en todas partes (hasta en electrodomésticos) y con el internet de las cosas esto será cada vez más frecuente. Todo se puede encontrar o adquirir por internet y desde el celular. Resulta ser que durante las últimas dos décadas el incorporar computadoras y ahora dispositivos móviles es una muy positiva tendencia.

Desde que hay computadoras estas se han vinculado al mundo de la educación de una u otra manera; de hecho, las primeras computadoras fueron creadas en universidades. Pero curiosamente en las escuelas éstas han tomado un rol un poco bizarro. Ya todo viene digerido, procesado y empaquetado, dejando poco espacio para la creatividad. Es aquí donde los docentes toman un rol muy especial, el de generadores de ambientes.

Me gusta pensar en un docente actual como uno que se aventura a utilizar lo digital como parte de este ambiente, promoviendo la investigación, pero más aún la creación y por supuesto la diversión.

El resultado es una aventura permanente, imagínate a los alumnos produciendo sus propios contenidos, actuando para videos que ellos mismos editen y publiquen, que desarrollen sus propios prototipos, descubriendo la función de las matemáticas en aplicaciones reales, programando sus avatars.

¿Suena descabellado?, ¿ciencia ficción? Pues no lo es, es realidad y puede ser tu realidad. Pero lo primero que debe ocurrir es un cambio de paradigma de uno donde el maestro enseña a uno donde el alumno crea. La pregunta que más seguido me hacen al respecto es ¿cómo hago la transición de lo análogo a lo digital, de dictar clase a generar ambientes? Recuerdo haber leído a un autor muy reconocido a quien cito “ante cualquier duda pregunta a los niños”. Me atreví a hacer esa misma pregunta hace unos años, y la respuesta fue maravillosa.

 

La historia inicia cuando mi hija de entonces 6 años me pregunto ¿por qué el cielo es azúl? La respuesta pudo haber sido como la de cualquier papa norteño “Porque Dios es niño, si fuera niña sería rosa” pero me atreví a preguntarle, a mi hija, ¿donde crees que lo podamos investigar?, su respuesta contundente fue “Google”.

¡Una niña que apenas aprendía sus primeras letras y escribía su propio nombre sabia de google y de su poder! Esto me abrió los ojos porque lo que encontramos fue abrumador, les dejo la imagen.

Esa noche de verano hace ya 4 años me pase buscando datos, viendo videos y armando un plan de cómo se lo explicaría. Hoy uso esa misma planeación para demostrar a los docentes lo divertido que puede ser crear en el aula. La actividad la describiré brevemente, sin embargo es mas importante que se cumplan las pautas de observación.

“Hoy descubriremos por que el cielo es azul”

La definición de libro de texto diría… La coloración azul del cielo es porque la luz se prismatiza cuando atraviesa las moléculas de agua esparcidas en la atmosfera, ya que la luz viaja en ondas y en partículas … Ok, Ok. Pero ¿cómo se lo explicas a una niña de 6 años?

Jugando a los científicos de burbujas, mezclando nuestro propio burbujero, haciendo arcoíris con un atomizador con agua, dibujando los fenómenos en papel (trazando círculos y líneas curvas) hablando sobre la gran burbuja que es nuestra atmosfera, escribiendo una canción sobre nuestros hallazgos, haciendo un video de evidencias, desarrollando un dibujo, video o juego en un dispositivo…

Bien, como puedes leer, es toda una serie de actividades, a través de la cual podríamos tocar temas de física, química, biología, matemáticas, geografía, etc.

Las pautas a observar son:
1. Partimos de la curiosidad nata del ser humano (problematización o pregunta detonadora)
2. Aprendimos haciendo y jugando (proyecto)
3. Lo conectamos con tanto conocimiento e investigación posible (interdisciplinar)
4. Llego al corazón e intelecto de todos (transversal)
5. Lo sabré toda la vida (conocimiento duradero)
6. Me impacto aprenderlo (aprendizaje significativo)
7. Entendí porque lo palpé, lo hice yo mismo y lo puedo replicar (entendimiento profundo)

Si un contenido aprendido cubre con estas 7 pautas de observación, entonces valió la pena aprenderlo, por ende no fue consumido sino creado.

Quisiera cerrar con unas reflexiones personales.

La tecnología no sustituirá a los docentes; pero docentes que usen tecnología creativamente si los sustituirán.

Los dispositivos móviles han ido en incremento, y las empresas editoriales “han hecho su agosto” gracias a ello. Con el lanzamiento de colecciones digitales, plataformas de contenidos, LMS’s, actividades interactivas, 3D class, etc. Valen la pena como un recurso mas no como “EL” recurso.

La invasión digital es sólo un proceso de transición y puede ser una amenaza o una maravillosa aventura (yo le apuesto a la segunda) depende de si estás dispuesto a vivirla.

Rescatemos lo mejor de la tradición y aprendamos a utilizar adecuadamente la innovación.

Por: Sergio G. Hernández
Consultor en innovación educativa

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