¿Cómo apoyar a nuestros niños después de una tragedia? : manual de acción para papás y maestros

Reconozcamos que después de noticias de impacto y situaciones trágicas con mucha difusión, no podemos olvidar o pasar por alto, que los niños quizá sientan: miedo, preocupación, tristeza o enojo. Algunos tal vez no quieran ir a la escuela, otros probablemente tengan problema para dormir o incluso les duela la panza. Mientras que unos actuarán como si no fuera importante y no pasara nada.

Pero nuestra responsabilidad como adultos es proveerles información, apoyarlos y explicarles cómo entender y manejar una situación de conflicto.

Los padres y los maestros pueden ayudar a que los niños se sientan seguros, al generar un ambiente de confianza y seguridad.

Por esa razón, en Club LIA creamos un manual para papás y maestros, que les ayudará a RECUPERAR LA PAZ dentro del aula, después de una tragedia que impacta dentro de una comunidad.

Estos son los 6 pasos a seguir, te recomendamos leerlos con calma y  trabajarlos con tus niños cuando lo necesiten. 

Comparte con tu equipo de trabajo, familia y amigos para que TODOS NOS PONGAMOS EN ACCIÓN.

1.-Habla con tu(s) niños sobre las tragedias que suceden

  • Encuentra el momento ideal para platicar. Busca momentos adecuados para hablar: Ej: cuando terminen de comer, van en el auto, mientras preparan la mesa o antes de dormir.
  • Abre espacios de comunicación. Recuerda que los niños confían en sus padres y maestros cuando necesitan sentirse seguros. Comienza la conversación, hazle saber que te interesa lo que le pasa y cómo está manejando la información que recibe.
  • Averigua lo que tu niño o alumno sabe acerca del evento. Aún si no lo escuchó en casa o en su salón, se enterará por algún medio. La percepción que tenga de lo sucedido, puede ser muy diferente de la realidad. Investiga qué sabe, qué piensa al respecto, qué opina de lo sucedido, qué le preocupa. Escucha sus puntos de vista y ¡no lo interrumpas!

Al compartir información, habla con honestidad, pero toma en cuenta su edad.

  • Los niños de los primeros años de primaria necesitan información breve y sencilla, que debe acompañarse con la reafirmación de que su escuela y su hogar son espacios seguros, donde los adultos están allí para protegerlos. Den ejemplos de las medidas de seguridad que se toman en casa y en el colegio.
  • Los niños en los años superiores de la primaria e inicio de la secundaria verbalizan más y hacen preguntas sobre si realmente están seguros. Cuestionan qué se está haciendo en su comunidad. Háblale del trabajo que realizan los directores de la escuela y la sociedad para ofrecer un ambiente fuera de peligro.
  • Los alumnos de secundaria y preparatoria tendrán fuertes opiniones y ofrecerán comentarios sobre las causas y consecuencias de la tragedia. Compartirán sugerencias concretas sobre cómo prevenirlas en la sociedad. Destaca el papel que los propios estudiantes juegan para evitar que sucedan situaciones similares en el futuro.
  • Recuerda que está bien admitir que uno no tiene todas las respuestas. Si te enfrentas con algo que no sabes cómo responder, está bien, puedes simplemente decir: “me entristece la noticia y me preocupa la situación, pero me importas mucho y aquí estoy para cuidarte”.
  • Sé paciente. Si tu niño no tiene mucho que decir, dale tiempo y hazle saber que está bien volver después con más preguntas o hablar de los acontecimientos cuando esté listo. Si más adelante muestra signos de depresión y ansiedad, hable con un consejero o especialista para obtener su orientación.

2.-Aleja a los niños de las noticias

  • Apaga las noticias. Lo que ven en los medios aumenta el trauma o efecto negativo de una tragedia, especialmente en los niños. Los adolescentes querrán investigar todo en redes sociales o internet, seguramente circularán imágenes fuertes y hasta saldrán memes. Es importante sensibilizarlos, que no circulen nada que perjudique la paz de otro, y si no aporta, mejor no comunicarlo, ni compartirlo. Como adultos es normal mantenernos informados a través de la televisión, Internet y los periódicos. Limita la cantidad de tiempo que le dedicas a las noticias, sobre todo si hay niños o adolescentes escuchando.
  • Las imágenes en televisión, video o Internet, pueden ser confusas, dramáticas,desconcertantes y repetitivas, esto es muy confuso para los niños, pues piensan que el conflicto pasó muchas veces. La cobertura en directo y la cercanía de las imágenes de la televisión son crudas y aumentan la sensación de peligro y miedo. Si el niño ve estas imágenes, explícale que él está muy lejos de donde ha ocurrido la noticia.
  • Busca fuentes de información adecuadas para niños. Estas pueden incluir libros infantiles, revistas y sitios web educativos. Cuéntale que seguir buscando información o escuchando sobre tragedias, no es bueno para nuestro bienestar. Hay que saber cuando “soltar” la noticia.

3.-Reconoce y valida emociones 

  • Ayuda a tu niño a identificar lo que siente y a ponerle nombre a sus emociones para que pueda auto-conocerse y aprender a auto-regularse. Déjalo expresar sus sentimientos, ideas y opiniones antes de responder o detener lo que siente.
  • Reafírmale tu niño que está bien hablar sobre eventos tristes o que dan miedo. Expresa tus ideas y opiniones sin desestimar las suyas, valida lo que siente. No le digas: “no estés triste” o “no tengas miedo”. Si no le decimos a los niños que está bien sentirse tristes o asustados, ellos podrían pensar que son los únicos sintiéndose así y que está mal decirlo.
  • Fomenta preguntas. Podrán afrontar mejor la crisis si entienden lo que está pasando. El intercambio de preguntas y respuestas ofrece la oportunidad de comprender lo que sucede y así sobrellevarlo.
  • Motiva por medio de actividades familiares a expresar los sentimientos. Recomendamos la escritura, la pintura y el canto. También sirve jugar a que los niños imaginen situaciones o soluciones. El adulto lanza la pregunta, por ejemplo: “imagina cómo podría construirse un edificio que mantenga los muros seguros si tiembla”, “imagina cómo se podría apagar un fuego de forma instantánea al tocar una casa o una escuela”, “imagina cómo se podría detectar cuando alguien entra con un arma a una plaza, edificio o escuela”…deja que los niños digan sus ideas, por más loco o imposible que parezcan: es un juego, te sorprenderás, pues probablemente serán buenas ideas, que incluso podrían ser reales y efectivas.
  • Pon atención a los detalles y no pases por alto cuando están tristes, enojados, frustrados, intolerantes, violentos, nerviosos o con miedo. El comportamiento de los niños puede variar. Esto es muy normal y debería comenzar a desaparecer después de un tiempo. Alienta a tus hijos a expresar sus sentimientos, ya sea hablando sobre lo que sienten, escribiendo o dibujando. Para algunos niños puede ser útil expresar sus sentimientos a través del arte.

4.-Lleva el problema a una solución o medida de prevención

  • Reflexiona con ellos la importancia de la prevención. De qué manera se pudo evitar lo que sucedió. Qué acciones hubieran hecho que el desenlace cambiara. Pregúntale si hay algo que se pueda hacer en la escuela o en la casa para asegurar que no se repita.
  • Motiva a tu hijo o alumno a actuar. Explícale que si en algún momento ve algo que no está bien, se acerque con un adulto para interrumpir la acción injusta de inmediato. Enséñale que también puede tomar acción y evitar que cosas malas sucedan.
  • Hablen sobre las personas que están ayudando. Siempre que hay una mala noticia, hay que entenderla, asumirla e intentar contrarrestarla con una situación positiva: ¿cómo ayudamos? o ¿cómo apoyamos a los voluntarios, rescatistas, médicos, bomberos o miembros de la comunidad que están colaborando? Explícale que aunque suceden cosas malas, el mundo tiene muchas buenas personas dispuestas a apoyar.
  • Invita a que piense en ideas de cómo ayudar. Esto podría incluir actividades como: recaudación de víveres, fondos o donaciones y hasta dibujos o cartas con mensajes de aliento. Pero también ayúdale a identificar y pensar acciones que hagan la diferencia cerca de casa. Puede ser mediante un proyecto comunitario que no solo ayude en la tragedia inmediata, sino que tenga consecuencias de prevención para un futuro. Puede detonar proyectos interesantes, valiosos y de impacto real.

5.-Enfrenta la realidad

  • Mantén la calma. Es muy importante que como adultos aprendamos a manejar nuestro propio estrés para ser los mejores cuidadores posibles y proteger a nuestros pequeños. Recuerda que los niños nos observan y escuchan, lo que hagamos o digamos afectará o contribuirá en su propio bienestar.
  • Sigue tu vida y mantén una rutina. Si los niños sienten que todo está normal y en orden, entenderán que ellos están en un ambiente seguro y que no les pasará nada. Al afrontar una tragedia, incentiva actividades divertidas que los distraigan de lo que está pasando. Recuerda que los niños ¡aún necesitan ser niños!
  • Haz que tu espacio (casa o escuela) sea un refugio. Los hijos/alumnos, independientemente de su edad, ven su hogar y su salón de clases como un refugio y lugar seguro cuando el mundo a su alrededor es abrumador. En momentos de crisis, recuérdales que pueden llegar a casa o salón de clases y encontrar ese sentimiento de paz que tienen cuando están allí.
  • Aleja la violencia de casa. El principal entorno para la violencia, son los hogares: las discusiones y los gritos. Los programas de televisión, los videojuegos y las películas, con frecuencia muestran contenido gráfico y actos de violencia. Cuando los niños ven esto, puede afectarlos, aunque no son experiencias de la “vida real”. Hay estudios que dicen que cuando los niños llegan a la secundaria, ya han visto por lo menos 8.000 homicidios y otros 10.000 actos de violencia virtual a través de los medios de comunicación. Recuerda: la exposición infantil a la violencia es un tema que nos toca a todos. Tú eres el adulto, eres el que pagas por la TV, la consola, el dispositivo y quien les regula el acceso. ¡Sé responsable!

6.-Hagamos equipo y ¡amemos más!

  • Colaboremos entre adultos. Los padres deben conocer a los maestros de sus hijos. En ocasiones pasan más tiempo con sus maestros, que con sus padres, así que mamá y papá: aprovechen la oportunidad de crear lazos cercanos. Maestros: conozcan a los padres de sus alumnos y platiquen cuando sospechen que algo no está bien.
  • Busca apoyo. No siempre tenemos las respuestas y no siempre sabemos qué hacer. Haz equipo con otros adultos que viven la misma situación que tu. Súmate a grupos y/o comunidades que comulguen con quien eres tú y que apoyen tu desarrollo personal y profesional. Entre todos podemos ayudarnos a ser mejores.

Club LIA pone a su disposición el grupo de Facebook SUPER PAPÁS, para ayudar a padres a hacer más fácil su labor. Y para los maestros SUPER MAESTROS y MAESTROS LIA, donde continuamente estamos compartiendo contenido de valor.

Todos los niños necesitan apoyo para triunfar/salir adelante, asumiendo los retos que nos toca vivir en el presente y que nos preparará para el futuro. Como sociedad nos hemos llenado de distracciones, aparatos, juguetes…olvidando que lo que más necesita un niño es: cariño, atención, palabras, tiempo, abrazos y amor ¡Te necesita a ti (mamá, papá,docente)!

Si quieres saber más sobre este tema, no dudes en escribir a info@clublia.com

Por Zulema Fernández / Directora General de Club LIA