Cómo afecta el estrés a los niños y cómo manejarlo

Los niños se estresan igual que los adultos, pues a muchos lidian con conflictos familiares, acoso escolar, exceso de tareas, exámenes y clases extracurriculares que los abruman o les generan ansiedad. 

Según investigadores de la Facultad de Psicología de la UNAM, dos de cada diez niños presentan síntomas relacionados con estrés y depresión que a largo plazo puede tener un impacto perjudicial en su vida, pues se afectan sus procesos biológicos, especialmente porque su cuerpo y su cerebro aún están en desarrollo.

Una de las claves para ayudar a los niños a manejar el estrés es enseñarles a resolver problemas, planificar y saber cuándo decir sí y no a las actividades y compromisos. 

Si no les enseñamos a los niños a manejar estas emociones, probablemente al crecer no sabrán cómo enfrentarlas y corren el riesgo de recurrir a soluciones rápidas como el exceso de comida, drogas o alcohol para sentir un alivio inmediato, pero nada saludable. 

Aquí te damos algunos consejos para ayudar a tus hijos a manejar el estrés con éxito.

1.-No satures su agenda de actividades 

Está bien que los niños asistan a clases de arte o practiquen algún deporte fuera del colegio, pero hay que tener cuidado con no abarrotar su semana con compromisos. Hoy se espera que los niños vayan a la escuela, pongan atención durante siete horas, se destaquen en actividades extracurriculares, hagan sus tareas, ayuden en la casa y repitan la misma rutina toda la semana. 

Los niños necesitan tiempo fuera para florecer. Su cerebro y su cuerpo deben descansar y es posible que ellos ni siquiera se den cuenta de esto. Si tu hijo está sobresaturado: haz algo al respecto y asegúrate de que tenga periodos para relajarse, jugar con libertad y disfrutar de sus comidas con calma.

2.-Jugar es primordial

Los niños más pequeños están acostumbrados a jugar en un ambiente no necesariamente competitivo o con objetivos: juegan por el simple hecho de entretenerse y divertirse, pero conforme van creciendo, se olvidan de esto. 

Incentivarlos a combinar el juego con alguna actividad física es fundamental para su bienestar. Algunas ideas son: andar en bicicleta, caminar en un parque, jugar basquetbol, andar en patines…

3.-El descanso es prioridad 

Dormir es vital para todo, desde disminuir el estrés hasta mejorar el estado de ánimo y el rendimiento escolar. Si tu hijo no está durmiendo lo suficiente es una señal de alerta para revisar su rutina. 

Reduce sus compromisos y crea un ambiente propicio para su descanso. Por ejemplo: mantén la televisión, el celular y otros dispositivos electrónicos fuera de la habitación de tu hijo. 

Recuerda también que cada quien tiene su propio reloj biológico. Algunas personas necesitan dormir más que otras, entonces al menos en los fines de semana no esperes que duerman las mismas horas que tú… puede ser que requieran una o dos horas más. 

4.-Enséñales a escuchar a su cuerpo

Cuéntales la importancia de comprender sus propios cuerpos utilizando analogías que puedan comprender; por ejemplo, usa preguntas como: ¿cómo reacciona una máquina que está encendida todo el tiempo? ¿qué pasa cuando la computadora tiene muchas ventanas abiertas y nunca se apaga?

Anímalos a escuchar lo que dicen sus cuerpos. Es normal sentir esos nervios en el estómago antes del examen, pero salir siempre de la escuela con dolor de panza o no poder dormir por el miedo al día siguiente, es una señal clara de que algo está pasando. 

5.-Predica con el ejemplo

El estrés se contagia. Cuando los papás están todo el tiempo estresados o generan un entorno de mucha ansiedad, los niños obviamente lo perciben y lo resienten. 

Lo mejor es enseñarle a los niños cómo relajarse y lidiar efectivamente con el estrés; tienen que ver cómo tu puedes calmarte y seguir adelante. 

6.-Intenta tener mañanas pacíficas 

Un hogar desorganizado y caótico es estresante para los niños, y esto casi siempre se hace evidente por las mañanas. Aunque no siempre se puede, intenta que los niños no se sientan tan aturdidos o correteados justo después de despertar. Pon su música favorita, prepara desayunos saludables y dejen todo listo desde una noche antes. Evita estar siempre de prisa.

7.-Prepara a tu hijo para lidiar con los errores

Mucho del estrés en los niños proviene del miedo a cometer errores. Recuérdales que es normal “no saber hacerlo todo siempre” y que no siempre se puede “hacer todo bien”.

Y aunque tomar buenas decisiones es una habilidad importante, es aún más importante aprender a recuperarse de una mala decisión. Ocultarles que equivocarse o fallar es parte del proceso puede resultar contraproducente. Ayúdalos a descubrir cómo solucionar los problemas, hacer las paces, aprender la lección y seguir adelante. 

Si quieres aprender técnicas y herramientas para manejar el estrés, no dudes en escribir a info@clublia.com

Por Zulema Fernández/ Directora General Club LIA