Criar niños felices y bien preparados para el futuro es sin duda una de las principales prioridades para los padres de familia, pero lograrlo requiere trabajo en equipo y compromiso. 

Algunas investigaciones han descubierto actividades muy específicas que pueden hacer papás y mamás para motivar a sus pequeños.

A continuación te compartimos algunas de ellas. 

1. Son firmes, pero no autoritarios

Cuando los padres ponen ciertas reglas y las cumplen, pero al mismo tiempo se preocupan por ser cariñosos y explicar el por qué de sus expectativas, se genera un estilo de crianza más flexible y menos autoritario. Según un estudio de la Universidad de New Hampshire, el fomentar una crianza basada en el diálogo, la confianza y la paciencia, resulta mucho más positivo que tomar una postura controladora y cerrada. Está comprobado que ser autoritario con los hijos está vinculado con comportamientos delictivos, pues al no encontrar una vía de comunicación abierta con los padres, los jóvenes tienden a rebelarse y adoptar actitudes destructivas.

2.- Tienen vacaciones en familia

Exponer a los niños a nuevas culturas y lugares ejercita partes del cerebro que son poco utilizadas en el entorno cotidiano de los pequeños. De acuerdo a un estudio publicado en el periódico The Telegraph, cuando los niños están de vacaciones, se fomenta el desarrollo del lóbulo frontal, el área del cerebro encargada del funcionamiento cognitivo, la inteligencia social, la atención, la motivación, la memoria…El autor de este descubrimiento fue el neurocientífico 

Jaak Panksepp, quien afirma que hacer viajes en familia desencadena neuroquímicos de bienestar como la oxitocina y la dopamina, que ayudan a reducir el estrés y activan sentimientos cálidos y generosos hacia otras personas. Además se crean nuevos vínculos y se fortalece la confianza entre todos los miembros de la familia. 

3.-Juegan cartas con sus hijos

Expertos han descubierto que jugar cartas puede ayudar a mejorar las habilidades matemáticas, la memoria y el pensamiento estratégico; además de promover la conversación y desarrollar inteligencia social, ya que en este tipo de actividades se generan discusiones, debates, bromas y espíritu de competencia sano. “Competir contra los padres y, a veces, ganarles, es simbólicamente importante para los niños, pues les da una sensación de independencia y madurez”, compartió William Doherty,  profesor de ciencias sociales de la Universidad de Minnesota, en entrevista con The Wall Street Journal

4. Se ejercitan frecuentemente

Cuando los padres de familia se ejercitan, comen saludable y llevan una vida equilibrada, se convierten en un referente para los hijos, y en consecuencia será mucho más fácil que los niños se inspiren e imiten los mismos comportamientos y hábitos positivos de los adultos. Además, si los padres gozan de buena salud, tienen más energía física y emocional para compartir y criar a sus hijos. 

5.- Comen con sus hijos

Según el Colegio Americano de Pediatría, cuando las familias se reúnen para comer, los niños tienen menos probabilidades de tener comportamientos negativos. Compartir la mesa con los padres hace que los niños se sientan más seguros, pues tienen una estructura en su día y además, ayuda a los papás a conocer de manera muy orgánica cómo les va a sus hijos a nivel emocional, conductual y social. También es un espacio donde los niños ven a sus padres interactuar, resolver situaciones y compartir sus propias experiencias. 

¡Eduquemos para inspirar!

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